Método
Cómo trabajamos, sin letra pequeña
Nueve reglas que puede exigirnos por escrito desde la propuesta.
Espejo del negocio
Antes de proponer, le devolvemos lo que escuchamos: su empresa, su modelo de decisión, su ambición de crecimiento y el indicador que usted sigue personalmente. Si el espejo no es fiel, la propuesta no sirve.
Línea base en la primera semana
Todo resultado se compara contra ese punto de partida. Sin ambigüedad sobre el impacto.
Valor desde la Semana 0
Recuperamos operación ya disponible antes de tocar la estructura.
Se hace con su negocio, no para su negocio
Cada área designa un líder del proyecto y participa el equipo completo: vamos a intervenir su forma de trabajar. Las áreas de soporte —recursos humanos, administración, ventas y sistemas— dan prioridad al proyecto.
Su equipo se forma durante el proyecto
No entregamos un manual y nos vamos: entrenamos a las personas que van a operar el sistema, en su propia operación y con sus propios casos. Ese es el entregable que no se deprecia.
Una sola fuente de verdad
Trabajamos con los datos de su sistema para que la operación se planee y se ejecute sobre la misma información, y no sobre hojas de cálculo paralelas.
Dirección senior de principio a fin
La dirección del proyecto no cambia: quien diseña la solución responde por su implementación. Sumamos personas al equipo cuando el alcance lo requiere, sin costo adicional para usted.
Honorarios sujetos al éxito
Una porción de los honorarios se liquida contra los resultados negociados de cada mes. Si no se alcanzan, esa parte no se cobra.
Entregables documentados por fase
Si un entregable de fase no se entrega, esa semana no se factura. Confidencialidad total: su información no se comparte con terceros bajo ninguna circunstancia.